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La voz, una herramienta clave para la comunicación

La comunicación siempre ha sido un elemento clave dentro de las relaciones humanas. Desde la primera necesidad del ser, cuando aprendemos a pronunciar nuestras primeras palabras o a señalar con un dedo lo que requerimos, estamos ejerciendo algún tipo de comunicación: empírica, fonética, kinestésica o viceversa.

Desde el mismo origen de la oralidad, que data de al menos unos 300.000 años, donde los primeros hombres se comunicaban a través de gruñidos, hemos ejercido la comunicación.

Y, en medio de los escenarios que debemos enfrentar ahora, como la transformación digital dentro de las organizaciones, el internet a mayor escala, o la generación de infinidad de datos de información, se ha visto cómo la comunicación ha tomado un rol fundamental dentro de nuestra sociedad. Desde correos electrónicos, podcasts, radio online, televisión, redes sociales, entre otros canales de difusión, todos han sumado un conjunto de mecanismos que ayudan a masificar la información y que nos han permitido pasar del ‘uga-uga’ del pasado a simplemente “te enviaré un mensaje”.

Te preguntarás entonces, ¿existen diversas formas para comunicar, o un tono más adecuado para transmitir lo que percibo o recibo como enseñanza de mis pares?

Como bien conocemos, desde las narraciones deportivas que vemos por televisión e inclusive desde la misma radio, podemos ver que existe una construcción, una mística que adorna cada palabra y que nos permite saber que estamos ejerciendo una comunicación efectiva. Lo anterior es lo que nos ayuda a recordar algo único, como si se tratara de un ADN de lo que se transmite, y esto lo vemos en ejemplos de personas como William Vinasco, Javier Fernández, Diana Uribe, Edgar Perea, ‘Tato’ Sanín, entre otros locutores que han ejercido de forma única su comunicación, imprimiéndole un sello a su voz.

Es eso, LA VOZ, la que nos traslada a recordar personajes, momentos y personas.

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Entonces, ¿cómo logro modular mi voz para lograr una comunicación efectiva?

Entrenamiento y práctica son las dos herramientas fundamentales. Según Marta Pinillos, Licenciada en Logopedia de la Universidad Complutense de Madrid, hablar mejor implica “mejorar el tono, la resonancia, la expresividad, el volumen, ritmo, pausas, cadencia y la claridad de la propia voz”.

No es sólo expresarse bien, es manejar los tiempos del habla, señalar las cosas con claridad cuando se está pronunciando cada oración, o ejerciendo un simple discurso. Aquí está la herramienta diferenciadora que hará ganar más confianza y ayudará a convencer a cualquier tipo de audiencia.

La modulación no es tan fácil de obtener, pero no es imposible. Incluso, muchos CEO y grandes empresarios invierten en talleres de oralidad o entrenadores propios, con el fin de conectar más a fondo con sus clientes y transmitir de forma clara sus ideas.

Aquí te dejaremos algunos consejos o ayudas que pueden dar más impacto a tu voz, cuando decidas grabar o construir una comunicación auditiva para tu empresas u organización.

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Pasos a seguir

El Tono: juega un papel fundamental dentro de la modulación. Es claro que tonos más graves y sonoros pueden llamar más la atención, pero no significa que una voz aguda no pueda ganar seguidores. Una voz pausada y con proyección puede lograr enganchar a la audiencia, sin subir el tono de manera estrepitosa.

Siempre se debe reflejar lo que se comunica, si mi tono es altivo y sonoro, debo buscar cuál es la curva fonética que más se adapta a lo que quiere oír la audiencia. Un consejo muy importante y que ayudará a despertar el oído, es escuchar a la gente de la radio, oír a periodistas y otros ponentes que sean similares al tono de tu voz; analizar qué curvas de entonación tienen y hasta si existe congruencia con los sentimientos que transmiten.

Hablar con serenidad y claridad: pronunciar de forma correcta las palabras y de forma pausada, hace que el oyente sienta más confianza a la hora de entablar una conversación. Sin embargo, se deben manejar los ritmos, ya que una voz serena y pausada durante mucho tiempo aburre al oyente.  Según Martha Pinillos, “la comunicación paralingüística es fundamental en estos escenarios, porque un buen ritmo de voz contrasta y hace que la audiencia preste mayor o menor interés en lo que estoy relatando”.

La dicción: es muy importante demarcar las sílabas y consonantes en nuestro diccionario vocal. Dentro de la dicción, comúnmente aplanamos las palabras y no las demarcamos con la importancia adecuada. Pero el hecho de parafrasear con un correcto énfasis en las palabras hará que nuestro discurso sea más creíble.

Olvidar las muletillas: Los típicos ‘eeeh’, ‘aah’, ‘unh’, ‘umm’, son palabras que distraen y restan profesionalidad a cualquier discurso. Es mejor tomar una pausa o respirar, aquello que te brinde tiempo para conceptualizar la idea y no caer en el grave error de utilizar las muletillas.

Imágenes: Mcmurryjulie y Fotocitizen en pixabay.com – Brett Sayles en Pexels.com