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Fake News en la era digital: ¡No caigas en ellas!

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El desarrollo tecnológico ha permitido la creación de nuevos canales de comunicación, inexistentes hace unas pocas décadas. Con el avance de Internet tener acceso a la información es cada día más fácil, y espacios como las redes sociales han cambiado la manera en que interactuamos y nos informamos sobre asuntos locales y mundiales.

Diariamente millones de noticias circulan en la web. Centenares de tuits y publicaciones inundan el inicio de nuestras redes sociales, muchos de ellos difundidos por líderes de opinión o influenciadores.

Es por esto que en la era digital el consumo de noticias ha aumentado considerablemente, debido a la inmediatez y a la velocidad en la que los datos viajan por la red. Nos enteramos de la realidad de nuestro país y el mundo simplemente al dar un clic o al chequear el celular. Pero, entre los centenares de noticias que vemos y compartimos, usualmente encontramos contenidos que al analizarlos con detenimiento, resultan carentes de veracidad.

Las ‘Fake News’ o noticias falsas son un claro ejemplo de esa información errónea que transita en la web. Si bien este fenómeno no es un tema nuevo en el mundo, sí resulta ser actualmente importante debido a la difusión masiva y el impacto que estos contenidos causan en la opinión pública.

Pero ¿por qué se crean las Fake News y qué finalidad tienen?… A continuación, una breve explicación.

Toda información que circula en Internet es creada con un objetivo: dar a conocer, generar interacción, sensibilizar, etc. Por tal razón y por la incidencia que esto tiene en la sociedad, el informar de manera errónea se ha convertido en una herramienta que moldea o manipula la opinión o percepción de algún tema, según intereses particulares. Son bastantes los ejemplos que encontramos en Internet sobre estas noticias, algunos relacionados con temas políticos, económicos y hasta deportivos.

De acuerdo con la autora Claire Wardle, la desinformación es la “creación y difusión deliberada de información que se sabe es falsa”, a diferencia de la información errónea que consiste en la “difusión involuntaria de información falsa”. En su artículo ‘Noticias falsas. Es complicado’ estableció siete categorías según el grado de intención del engaño:

1. Sátira o parodia: El objetivo no es el engaño, sino la sátira, pero la información tiene el potencial de inducir al error, dado que su formato es similar al de las noticias auténticas.
2. Conexión falsa: Los titulares no resumen con exactitud el contenido de la nota periodística.
3. Contenido engañoso: Uso engañoso de información para enmarcar un tema o una persona.
4. Contexto falso: El contenido genuino se enmarca en un contexto falso.
5. Contenido impostor: Las fuentes genuinas son suplantadas.
6. Contenido manipulado: La información o imágenes genuinas son manipuladas.
7. Contenido inventado: Contenido totalmente falso, creado con el objetivo de dañar o engañar.

De modo que las Fake News se crean principalmente para generar una gran conversación y controversia entre los usuarios que las leen. Por su impacto y su alcance resultan ser provechosas para aquellos que quieren manipular la opinión sobre un determinado tema, algo así como crear ‘una única versión’; y por consiguiente, su finalidad resultaría ser desinformar y generar conversaciones digitales en donde la noticia tome relevancia, trascienda en muchas partes y sea lo suficientemente creíble para lograr los intereses que desea comunicar quien elabora la noticia falsa.

¿Cómo evitar ser parte de las Fake News?

Fake

No siempre resulta fácil detectar cuando un artículo o una información es falsa. En ocasiones estos están realizados de tal manera que para el lector resultan creíbles a primera vista. Y debido al alto flujo de noticias y al poco tiempo del cual se dispone para analizar el contenido de las mismas, es muy probable creer lo que en ellas se informa.

Para evitar ser parte de esa desinformación es necesario analizar la fuente de la cual estamos consumiendo el contenido. Ver si son periódicos nacionales con credibilidad, medios de comunicación oficiales y líderes de opinión con buena reputación, es una buena forma de validación.

Así mismo, contrastar fuentes; leer sobre el mismo suceso o información en otros portales web resulta provechoso para tener un mejor criterio a la hora de comunicar o replicar una noticia en redes sociales.

Para finalizar (y esto es una pauta de seguridad digital en general), es bueno revisar la dirección web o la URL en donde se encuentra alojada la noticia. Si no estás al tanto de cuáles son los sitios web de noticias más reconocidos, mirar las URL te podría ayudar a evitar difundir información equivocada. Recuerda que una URL segura es aquella que incluye el ‘https’.

Si bien es necesario estar informados, hay que también estar alertas para poder identificar una noticia falsa y no ser partícipe de la desinformación. ¡Depende de ti verificar antes de publicar, leer antes de escribir y analizar antes de argumentar!.

Imágenes: Pexels.